Escritura emocional

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , , , , on 19 junio, 2013 by Remy Blas

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Sigo comprobando, bajo mi propio criterio y según la opinión de quienes leen este blog, que mis mejores creaciones literarias, si puedo darme el lujo de considerarlas como tales, nacen en los días en que mi ánimo está bajo, en que mi buen humor es escaso o nulo. Parecería haber una relación directa, inversamente proporcional, entre la calidad de mis escritos y mi estado de ánimo.

Cuanto más triste estoy, en definitiva, mejor escribo.

No sé si esto es una regla estricta y arbitraria, o si hay excepciones. O será que a lo mejor es pura casualidad y mi razonamiento es una falacia.

O tal vez sea que mis lectores admiran más algo escrito bajo la influencia de la tristeza porque activa su empatía mejor que una simple observación de escaso contenido emocional. Después de todo, lo que hace placentera una buena lectura no está tanto en el contenido concreto como en su fuerza emocional, su capacidad de tocar las fibras sensibles del lector para que se sienta identificado, su potencial de generar sentimientos.

Y aunque tengamos diferentes pasiones, distintos gustos, pensamientos variados, si hay un sentimiento que todos compartimos, porque indudablemente alguna vez en la vida todos sentimos, es la tristeza.

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Ironía

Posted in Esas cosas que yo escribo, Frases, Textos with tags , , , on 17 junio, 2013 by Remy Blas

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Qué ironía que los dos mayores problemas sociales en mi vida sean quedarme callado cuando debería hablar, y hablar cuando debería callar.

Empatía

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , on 17 junio, 2013 by Remy Blas

Creo que lo que le falta al mundo hoy, a la sociedad actual como dirían algunos, es algo pequeño y simple pero que cambiaría mucho: empatía.

Vivimos rodeados de una empatía falsa, una máscara de compasión y solidaridad hueca, o la ausencia total de ella. Vivimos dominados por el egoísmo y la individualidad. Y no quiero predicar sobre amar al prójimo o ser desmedidamente solidarios, solo quiero decir que un poco de empatía por los demás cambiaría mucho.

Para quien no sepa, la empatía es la capacidad cognitiva de identificarse con los sentimientos ajenos. Es comprender las emociones de otro, o más que comprenderlas, compartirlas. Es sentir dolor por el sufrimiento de otro, alegría por su felicidad, preocupación por sus problemas. Es, por ejemplo, el dolor que sentiste al ver las escenas de la boda roja al final de la tercer temporada de Game of Thrones. ¿Se entiende?

Cuánto menos haríamos sufrir a los demás si nos identificáramos un poco más con el dolor que les causamos. Cuántos robos, asesinatos, estafas y corrupción menos habría. Cuánto estrés y bronca nos ahorraríamos. Cuántos corazones rotos por falsas ilusiones despedazadas se salvarían.

Y seguro, hay mucha gente que aparenta preocuparse por los demás, que se esfuerzan en actuar de forma solidaria y altruista. Pero sería un esfuerzo mucho menor y más fácil si todos pudiéramos ponernos un poco en los zapatos del otro.

¿Viviríamos igual si estuvieramos del otro lado de cada situación que se nos presenta?

Crónicas de un obsesivo

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , , , on 15 junio, 2013 by Remy Blas

Sacando un resultado sano de una experiencia insana.

Me pasó algo que no me había pasado antes. Más de una vez deseé poder apagar mi mente, dejar de pensar y relajarme, ignorar ciertos temas que me hacían mal, dejar de maquinarme. Muchas veces intenté distraerme con actividades que me ayudaran a mantener la mente ocupada, y temporalmente lo lograba.

Pero esta última vez que estuve en esa situación, obligatoriamente necesitaba ocupar mi tiempo en trabajo. Y encontré que si me concentraba lo suficiente, el trabajo era capaz de apagar esos pensamientos que intentaba ignorar. Y me aboqué a eso completamente.

¿El resultado? Terminé en dos días el trabajo de una semana, más o menos. Trabajé dos días seguidos prácticamente desde que me levanté hasta que volví a dormir, sin cansarme, sin agobiarme. Disfrutando algo de música y trabajando, trabajando sin parar.

El problema es que ahora me quedé sin más trabajo que hacer, así que tendré que esperar que los libros, comics y videojuegos alcancen otra vez para mantener mi mente ocupada.

El manantial

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , , , , , on 15 junio, 2013 by Remy Blas

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Tras tantos desengaños, frustrado y resignado, pensé que nadie iba a darme algo más que aquellas gotas de cariño que miserablemente mendigué toda mi vida. Y cuando encontré tu dulce manantial, las cristalinas aguas de tu ternura le dieron color a una vida gris. Conocí colores que no sabía que existían, descubrí una nueva luz en un mundo que antes no sabía que era tan oscuro.

Y me dejé llevar, me relajé en esas aguas, pensando haber encontrado al fin alguien diferente, que podía ver en mi lo que nadie más vio, que me daba tanto con tan poco, que con una sonrisa podía iluminar todo mi día y con pocas palabras le daba música a mi vida. Quise darle todo, entregar mi tiempo y mi corazón a ese manantial, alimentar sus aguas con mis propios recursos.

Y entonces todo terminó, el manantial desapareció y me encontré de vuelta en el desierto, sin comprender cómo había pasado, cuándo había perdido de vista el oasis en donde todo cambió tan rápido. Y así de fugazmente como llegó, descubrí que había sido solo un espejismo.

¿Existió realmente o lo imaginé? ¿Podía el sabor de aquellas aguas ser una ilusión de mi mente enferma y no el recuerdo de una dulzura real?

Quise encontrarle sentido, volver sobre mis pasos para hallar el camino de vuelta al manantial, saber dónde había errado mis pasos y me había alejado internándome otra vez en este triste yermo vacío. Y no pude saber si eran mis pasos los que me habían desviado, o el manantial el que se había movido. ¿O será que nunca existió?

Me doy vuelta encarando el yermo una vez más, pero ahora veo los grises que antes ignoraba, descubro la oscuridad que antes desconocía, y por primera vez en mucho tiempo, tengo miedo de recorrer este camino solo.

Un juego peligroso

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , , on 15 mayo, 2013 by Remy Blas

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Es un juego peligroso, como una danza bajo la espada de Damócles.

Sabemos lo que hay en juego, nuestros corazones en la cuerda floja, balanceándose sobre el vacío frío y oscuro del precipicio.

Pero seguimos bailando, seguimos jugando, un ida y vuelta al filo del peligro, acariciando el fuego, desafiando a la oscuridad.

Es inevitable, y seguiremos jugando, hasta que sea el momento de pisar tierra firme, ya sea juntos del otro lado del abismo, o solos en sus profundidades… porque ya no hay vuelta atrás.

Vida de lectura

Posted in Esas cosas que yo escribo, Textos with tags , , , on 13 mayo, 2013 by Remy Blas

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Abrir un libro es abrir la puerta a otra realidad llena de posibilidades. Mucha gente no entiende la pasión que me genera abrir un libro, sambullirme en sus páginas y devorar su contenido.

A veces es un escape a una realidad que me agobia, a veces un condimento para una vida placentera, a veces simplemente un impulso irresistible de visitar un mundo fantástico, y me entristece la gente que no conoce ese placer.

 

“Un lector vive mil vidas antes de morir. Aquel que nunca lee vive solo una.”

George R. R. Martin, en Danza con dragones